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Material para el recuerdo.

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  ¿ Q ue nos pasa con los recuerdos  materiales  en cuanto al apegue emocional en nuestra vida?…   Cuando somos adolescentes franqueamos por esa etapa en donde todo lo que tenga que ver con lo infantil queremos que arda en llamas, autitos; barbies; objetos aniñados varios. Ese período de transición violenta en nuestra forma de pensar donde de repente dejamos la habitación sin un fucking poster de Peppa Pig, completamente vacío. Ese vacío que visiblemente refleja lo que se encuentra pasando dentro nuestro. Vacíos pendientes a nuevas experiencias, nuevas situaciones. Pelada de las cosas que venían haciéndonos quienes somos hasta que dijimos “chau Peppa Pig, hasta acá llegamos”. De cierta forma, y, hay que hacer un paréntesis acá, para hablar de la forma en que la sociedad nos impone que es hora de dejar de ser quienes somos para convertirnos en adultos serios y responsables. Es como nuestro primer encuentro brusco con la sociedad, con el mundo en sí...aunque una pa...

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  A mante de una proyección ficticia, una nube fantástica que existe y no puedo obviarla. Rumio una y otra vez de noche, me tiene mal la redundancia en mi forma de pensar, de actuar y de sentir, cada momento. Merecía esto, ni más ni menos… "Nadie puede reemplazarte”, ¡terminaste teniendo razón bastardo! nadie hubo como tú. Aún recuerdo tus caricias y ese abanico de halagos que tenías para cada ocasión. Porque detrás de ese "cállate, tonto" había un "gracias por hacerme ver hacia adelante cada día". Un simple "buenos días" me daba ganas de vivir, solo eso. Respeto cada segundo que pasé junto a ti, pero ya es hora de dejarte volar. Hoy una vez más, vuelvo a creer que te he superado, escribo sin rencor bajo mi piel.        Me propongo en este momento quitarte, bloquearte de mi mente, reducirte a un final definitivo. ¡Mira! allí, en aquella caja, guardo tapados que nunca me pondré hasta pisar los sesenta, aunque ¿quién conserva por tanto tiempo una si...

Chacras

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               "   − Para controlar el estado avatar debes abrir todos tus chacras. Ahora dime todo lo que sabes de los chacras.   − ¿ Qué son los chacras? − ¡Ah! ya veo, empezaré con lo básico. El agua fluye por este arroyo, como la alegría fluye por tu cuerpo. Como ves, el agua pasa por varios estanques antes de seguir fluyendo. Esos estanques son como nuestros chacras.   − ¿Entonces los chacras son estanques de energía de nuestro cuerpo?   − ¡Exacto! si solo hubiera agua, ese arroyo fluiría puro y limpio sin embargo la vida es difícil y caen cosas en el arroyo y ... ¿qué crees que pasa?."

Bancame

   ¡Dale! vamos a quemarnos como pollitos rostizados, pero... ¡Dale! te digo que banqués un toque, vamos a tirarnos al solcito, a tomar una birrita bien fría, como vos y tu apatía a mis abrazos que me pone re loco.    Me enamoran esos ojos, me piden más de lo que puedo dar. ¡Dale!   bancá un poco loca, no apures el tranco no levantes campamento tan rápido que te quiero decir algo, además… está lindo a la sombrita.     Vamos a reírnos un rato del ayer, del tiempo que hace que te conozco guacha y ¡todavía ni te digo! no te quiero como amiga, ni mucho menos lejos mío pero… que se le va a hacer. Seguro si te digo me dejas a cara de perro aullando a la luna en el medio del bosque. No me olvido cuando casi te clavo un beso de alegría el día que por sacarme una sonrisa burlaste a las cajeras en el chino y te choreaste un par de alfajores para subírmela, pegándole una patada a la angustia, porque vos a esa bruja la llevás atada, pateás el tablero y ...

Pulso

Si cada cosa que comenzara la forjara con el mismo aguijón que le doy a mi boba afición, a la hora de desear algo, quizá mi vida sería un poco más interesante en cada despertar. Me sorprende como mis sentidos se pierden en una apócrifa burbuja de placer irracional. Tan endeble... quién supiera, ¿qué clase de locura pudiera llegar a cometer? con tal de sentir esa chispa una vez más.Y e ste es mi universo; o se incinera, o se escarcha por completo a la hora de vislumbrar la presa. Esas malditas ascuas son un punzante placer que, íntegras, como consecuencia de mis locas manias, me convierten en lo que más temo. Las secuelas de esos trances, superan sin medidas la sensatez y el auto-control. Es que luego ya no soy, me convierto en una víctima más del pertinaz desvarío que mora en mí. Y siempre así, sin puntos medios, desconozco otra forma de vitalidad. Y a pesar de esta extraña condición sigo creyendo que esa sentenciosa, devastadora y bohemia naturaleza es lo único que me hace sen...

El árbol, la muerte y la vida.

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Que tristeza no tener labios ¡para expresar las penas que aquejan! qué desolación no ser como esas aves, ellas parten y sin ataduras, solo van… ¡Pero que tormento no ser como ellas! que solo... Van. Batallo contra esta condena, enrraizada a una tierra que no es mía. Mientras ellos parlotean: “pureza, vida y armonía” Nuestra esencia ha callado, pero, no... amigo mío, la libertad es otra cosa. Sólo el tiempo será testigo de nuestro marchitar. Cuando las raíces prevalezcan en la tierra a la que esta perra vida nos ha condenado principiar, avejentaremos... Dirán que deliro, juzgarme por pensar que surgí en la membrana equivocada. Pero mi destino va más allá que ser un deteriorado pedazo de ramaje Ellos, siempre balbucean la savia que me compone:  “Mis pétalos caerán, mis brotes perecerán y mis tallos derrumbarse verán. Que la muerte reposa junto a mí, riendo de mis descarriados anhelos” ... Yo les digo: "Pobre de ellos, ¡sosteniendo esa conformidad!...

Cadenas

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   Importuna la fe ciega del: “todo irá mejor”, pavorosos los demonios que pronto huirán de mí, por el hambre al que los induzco con mi irrisoria ambición. Aun así, como la peor de las adicciones siempre invisten al más mínimo indicio de felicidad que olfateen. Opresores de quimeras que se alimentan del vulnerable deseo de vivir.    Trazo esto, sabiendo que la vida es una montaña rusa, y que como hoy me encuentro en el fondo del océano transcribiendo estas líneas, quizá mañana ya no esté aquí. ¡Círculo vicioso!    En lo más obscuro de mi voluntad, a lo mejor, esos peces abisales, ya saben... Esos de la luz que con sus ardides descarados motivan a esa triste alma a intentarlo una vez más para finalmente devorar sus entrañas. No voy a negarlo, por naturaleza uno siempre conserva la esperanza. Es tan sublime creer que esta vez las cosas funcionarán. Pero su azar ya ha sido marcado, víctima de una ácida racha en la que el destino decidió burlando su gén...